martes, 18 de diciembre de 2012

Tú por hablar, yo por callarme demasiado


Mi corazón, como una lata de cerveza, 
que te la bebes y al final le das patadas sin pensar 
que me desquicias la cabeza.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Bastará con un helado

Un día en el café Gijón sorprendí a un poeta maldito, absorto en sus pensamientos. Le pregunté si la gravedad de su rostro obedecía a que estaba elaborando algún verso insigne. “Así es”, me contestó. “En este momento me debato en la duda de pegarme un tiro en la boca o tomarme un helado de fresa”. En el monasterio de Kopan, en el valle de Katmandú, me dijo un Maestro Venerable: si quieres saber hasta qué punto eres feliz y no lo sabes, cómprate una libreta y apunta en ella cada noche cinco pequeños hechos agradables que te hayan sucedido durante el día. Anota solo las sensaciones placenteras insignificantes, las alegrías ínfimas, no los sueños desmesurados. Esta mañana me ha despertado el sol en la ventana y he comprobado que esta vez no me dolía la espalda. El perro me ha saludado con el rabo. El dueño del bar, donde suelo desayunar hojeando el periódico, hoy se ha negado a cobrarme la ración de churros. He leído la crónica deportiva: ayer ganó mi equipo. El autobús ha llegado puntual y en la parada me han conmovido las palabras de amor que una madre le dirigía a su niña que se iba al colegio. Le he preguntado al médico por los análisis y me ha dicho que todo está bien. Al llegar a casa después del trabajo me arrellano en el sillón para ver una película en la tele mientras me tomo un gin-tonic. El Maestro Venerable aseguró que después de un tiempo en esa libreta se habrá formado un tejido básico de actos felices, de sutiles placeres efímeros, muy consistente, que sin darnos cuenta sustenta firmemente toda nuestra vida y de paso resuelve la duda del poeta. De momento bastará con un helado para evitar que se pegue un tiro. Puede que esto no sea más que esa charlatanería que se expande mientras arden las consabidas barritas de almizcle e incienso y que solo sirve para olvidar la terrible crueldad e injusticia que nos rodea. Pero el Maestro Venerable, en medio de aquel aire transparente que bajaba del Himalaya, dijo que todas las flechas aciagas que la vida nos lanza casi ninguna da en el blanco. Caen a nuestro alrededor y somos nosotros los que las arrancamos del suelo y nos las clavamos en el corazón, en la mente o en el sexo. Tal vez esta enseñanza podría servir al poeta para enhebrar uno de sus versos más excelsos: sale el sol, estoy vivo.


elpais.com/elpais/2012/12/01/opinion/1354378729_646796.html

sábado, 8 de diciembre de 2012

El rey pescador


- ¿Y cuándo perdiste la razón? ¿De repente o por el contrario fue un proceso lento y gradual?
- Bueno yo soy una cantante profesional: giras de verano, cabaret y esas cosas. Y joder, vivía dedicado a eso. De Gipsy, me sé todos los papeles: puedo cantarla al revés. Pero una noche mientras cantaba: “Funny…” de pronto pensé: ¿qué significa todo esto? Y encima el hecho d ver morir a todos mis amigos. Parezco un veterano de guerra. Mi padre se sentiría orgulloso.

- ¿Conoces la historia del rey pescador?
- No
- Comienza cuando siendo niño el Rey, tiene que pasar una noche solo en el bosque para demostrar su valor y poder convertiste en Rey. Y mientras pasa la noche solo, le sorprende una visión sagrada: en la hoguera se le aparece el Santo Grial, símbolo de la Gracia Divina del Todopoderoso. Y una voz le dice al niño “Tú custodiarás el Grial para que pueda curar los corazones de los hombres” Pero el muchacho quedó cegado por la visión mas impresionante de una vida llena de poder, gloria y belleza. Y en un estado de inmenso asombro, sintióse por un instante no como un niño, sino invencible, como un Dios. Y se acercó a la hoguera para coger el Grial. Y el Grial desapareció, quedando su mano en el fuego, que le produjo grandes quemaduras. A medida que el niño crecía, la herida se hacía mas profunda, hasta que un día la vida perdió aliciente para él. Ya no tenía fe en los hombres, ni en si mismo, No podía amar, ni ser amado. Estaba hastiado por sus experiencias. Y empezó a morirseCierto día, un tonto penetró en el castillo y encontró solo al Rey. Y al ser tonto era un ingenuo, y no supo que era el Rey. Solo vio un hombre a solas, lleno de dolor y le preguntó al Rey: “¿Qué te aflige, amigo?” y el Rey contestó: “Estoy sediento y necesito agua para refrescar mi garganta” Y el tonto cogió una copa que había junto a su lecho, la llenó de agua, y se la dio al Rey. Y cuando el Rey comenzó  a beber, se percibió de que su herida estaba curada. Miró a sus manos y allí estaba el Santo Grial que había buscado toda su vida. Se volvió hacia el tonto y dijo: “¿Cómo has encontrado tú lo que mis valientes y mejores hombres no han podido?” Y el tonto respondió: “No lo sé, solo se que tú tenias sed”. Una historia preciosa, ¿verdad?

 Lydia


- Pero lo que publicamos es sobre todo novela rosa. Pura basura.
- No digas eso. El Romanticismo no es basura. El Romanticismo es pasión, es imaginación. Es belleza. Además en la basura se encuentran pequeñas cosas.


- No tienes por qué decir eso.
- Nunca digo lo que tengo que decir.
- No, yo digo que no tienes por qué decirme cosas bonitas. Queda un poco anticuado teniendo en cuenta lo que vamos a hacer.
- ¿Y qué es lo que vamos a hacer?
- Tú me acompañas a casa. Me parece que yo te atraigo un poco.
- Si.
- Y seguramente querrás subir a casa  a tomar un café.
- Yo no tomo café.
- Y luego tomaremos una copa. Y hablaremos y nos conoceremos un poco mejor. Nos podremos cómodos y… luego te quedaras a dormir. Y mañana te despertarás. Y estarás distante. Y no podrás quedarte a desayunar, quizás sólo una taza de café.
- Es que yo no tomo café.
- Y luego, nos daremos los teléfonos. Y tú te irás. Y no llamarás nunca. Y yo me iré a trabajar y me sentiré muy bien durante la primera hora. Y luego… luego poco a poco me iré quedando hecha un verdadero asco. No sé por qué tengo que meterme en este lio. Me alegro de haberte conocido. Buenas noches.
- Buenas noches. Perdona, oye, espera, ¡ey! Eh, perdona un momento, perdona, espera, por favor, ¡espera!
- No mira, es que no me encuentro muy bien.
- ¡Eso no me extraña! Nos hemos conocido, hecho el amor y roto ¡en sólo 30 segundos! Y no recuerdo ni el primer beso, que para mí es la parte mejor.
- Oye para mí también ha sido algo muy especial.
- Para mí también.
- Y he pasado una noche…
- Pero creo que ya es hora de que te calles un poco.
- Una noche maravillosa y quisiera…
- ¡Cállate! Por favor
- Sí…
- No voy a subir a tu apartamento. No era esa mi intención.
- ¡Oh! ¡Caramba! no querías subir…
- ¡Ooh! Te aseguro que lo deseo, tengo un deseo más grande que la península de Florida. Pero no quiero solo una noche. Tengo que hacerte una confesión.
- ¿Estás casado?
- No.
- ¿Divorciado?
- No.
- ¿Tienes una enfermedad?
- No, basta, por favor. Estoy enamorado de ti. No solo desde esta noche. Te conozco desde hace tiempo. Sé que sales del trabajo cada día a las doce y luchas para atravesar esa puerta. Y que luego te arrastra hacia dentro y tres segundos después vuelves a salir. Y yo te sigo hacia el almuerzo y sé que si hace buen día te paras a comprar la novela rosa en el quiosco. Y sé lo que comes. Y sé que los miércoles vas al restaurante chino. Y sé que te compras un Rompemuelas antes de volver al trabajo. Y sé que odias tu trabajo. Y que no tienes muchos amigos. Y sé que a veces te sientes un poco descentrada y no te sientes tan maravillosa como todos los demás. Y te sientes sola, y te ves aislada de los otros. Y yo te quiero. Te quiero. Si, y creo que eres el mejor invento después de la mayonesa. Y me darían varios patatús seguidos si me dieras ese primer beso. Y no pienso, no pienso estar distante. Y volveré por la mañana y te llamare si tú quieres. Pero sigo sin tomar café.




martes, 4 de diciembre de 2012

Cumpliendo con mi oficio



Bueno, ¿nos conocéis o queréis que nos presentemos? Bueno pues si alguien no se ha enterao’ somos subversivos en nuestro papel, somos peces en el agua, ¿quién no nos deja beber? Somos marginales, volar es nuestra pasión, somos una especie en peligro de extinción. Somos pacifistas, defendemos la insumisión y nos gusta masturbarnos y follar con mucho amor. Somos Extremoduro, y ha llegado la libertad, que mas vale morir de pie que dar un solo paso atrás.
A la guitarra, el Salo, que se folla hasta las cabras. En la batería, el Luis, que le gustan todas… las drogas. Y guardándolo todo, el colega, Dirty Charlie, Carlos el sucio. Y yo, vuestro humilde servidor, el Rey de Extremadura.
Hace un año y medio que se grabó el disco este. Yo, cumpliendo con mi oficio, he seguido componiendo cosas muy bonitas, que estoy loco por tocároslas.
Cumpliendo con mi oficio, piedra con piedra, pluma con pluma, pasa el invierno y deja sitios abandonados, habitaciones muertas: yo trabajo y trabajo, debo substituir tantos olvidos, llenar de pan las tinieblas, fundar otra vez la esperanza.
Buena esta canción no tiene todavía un título, pero alguna vez habrá que ponérselo. La que viene ahora si tiene título. Esta es la única que vais a conocer de las que vamos a tocar.
Oye, dejad de hablar, estáis ahí hablando to’ el mundo. Me voy a bajar y le voy a meter a alguno una ostia que lo va a flipar. Hacer el favor de atender, que luego os vamos a pedir una redacción. (…) Haced el favor de estaros callaos cuando canto, que me entretenéis. Oigo “no, no, esa aquí no…” Bueno, ahora así, vamos a tocar Pedrá… ¡Ah, no! No tiene título ¿eh? si no, lo diríamos.
Bueno ¿qué, no os está gustando ni una mierda, no? ¡No os está gustando ni una mierda! Ya lo sabíamos como teníamos que hacerlo, lo primero que dijimos: a ver qué nos dice después el de la compañía discográfica. Se lo vamos a dedicar a Jose, digo: a ver qué nos dice después.
(Vamos a empezar esto otra vez, a ver si me vuelvo a acordar)
(¡EH! ¡DEJAD DE HABLAR PA ALLÍ! Así no hay quien cante, ¿eh? Ché, callaros ostia. Mira como no se callan, parece que estáis como cada uno a vuestra historia ¿no? (…) Venga ahí va, con que se calle la gente se oye. Vamos allá otra vez)
(Vamos ostia, callaros ya, esto qué es ¿una peluquería o qué?)
Bueno vamos a tocar la última, que es la más bonita, tampoco tiene título. (¡No!) Sííí, la última sííí, ¡que solo nos sabemos cinco! Bueno, tampoco tiene título (Las mujeres primero, chaval. Las niñas, las mujeres y las niñas) Si la heroína no te arruina, las mujeres lo harán. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Como si fuera un sueño

Y por lo visto es verdad eso de que cuando tocas fondo ya solo puedes subir hacia arriba. Lo que no dicen que es que no te quedas estancado ahí abajo por la gente que te empuja. Y que a veces para encontrarse, hay que perderse un poco. Y si es con alguien mejor.


Pero si te sientes bien,
¿qué más da que sea perfecto?
La vida es un fluir de incorrecciones, un directo.
Un fallo es avanzar hacia delante,
una caída es un instante
de ver que hay que dejar correr el tiempo
Porque si te sientes bien,
¿qué más da que sea perfecto?
Aprende a convivir con ello y disfruta el momento.
Errar es experimentar, probar en cada intento,
vivir la malo y bueno y ver que todo sigue dentro.